martes, 21 de septiembre de 2010

Historia del Shampoo

Capitulo 1

Que asqueroso el shampoo nuevo, es espeso, tiene olor a vinagre y es de color negro.
La etiqueta del envase recita: " Shampoo color carbón mineral". Ni siquiera huele a leña, más huele a vinagre. Que asqueroso es el shampoo nuevo, y es tan espeso, cuando apreté el envase para que saliera un poco se asomó una gota gigante que todavía no se
Desprendía de la botellita y cuando dejé de apretar se devolvió hacia dentro.
¿Quién en esta casa querrá oler a vinagre? ya no hay tiempo para acusaciones, el shampoo está en la tina y solo yo quedo en casa. Esperad un momento (voy y huelo el shampoo), efectivamente huele a vinagre. Yo también huelo a vinagre. Debo hacer algo. Debo hacer algo. Debo botar ese envase cochino. Esperad un momento (voy al baño, agarro el shampoo y lo hecho en una bolsita).en lo que Tomás va saliendo de la casa, llegan sus padres que habían salido a pagar unas cuentas.

-hola padres queridos-dice Tomás, con cierta dulzura extraña-tan rápido llegaron.
-andan todos patos después de tanta juerga-de pronto la madre nota una bolsita en la espalda del chico-¿que lleváis ahí?
Tomás empezó de pronto a sentir un frío molesto es su sien, éste bajó rápidamente por
su espalda(no demasiado) y llenó de recuerdos escabrosos su mente. Recordó por ejemplo el día en que el profesor lo llamó al frente de la clase y lo hizo leer un capitulo entero de "mac, el microbio reconocido" justo el día qué aprendió a pronunciar bien la erre. -pobre de mí- pensaba él, mientras cursaba los tres pasos que separaban su pupitre del pizarrón.-pobre de mí-seguía él.-pobre de él-pensaba el maestro.-pero si no sufre ahora será peor después-. Bueno, todo terminó cuando llevaba diez erres pronunciadas "edes", cinco gotas asomadas es su pantalón, diez zancadas hacia el patio, una embestida contra el inspector y una zurra del mismo.
-nada, es un regalo para la tía-el frío se hizo húmedo.
-¿esta de santo o algo?-empezó su padre-en ese caso yo lo sabría, esa siempre tan ventilada con sus días.
(la humedad se hizo líquido)
-déjalo.-agregó la mamá-debió haber estudiado toda la mañana y ahora quiere salir.¿tomó desayuno?
-eemmmm si, si tomé, y lavé y sequé y guardé mi loza.
Tomás dio tres (quizá cuatro) pasos de espalda, luego dio media vuelta y caminó lentamente, ahora con la bolsita aferrada con ambas manos a su pecho. de pronto se echó a correr.-tan buena mamá- pensaba mientras daba zancadas, para logra un limpio recuerdo de su madre cerró los ojos sólo uno dos tres segundos cuando de pronto sintió que chocaba contra un poste de mil toneladas, el shampoo en su bolsita voló diez metros y él yacía ya inconciente en medio del paso de cebra de la esquina, con otro casi inconciente(no demasiado) junto a él.