
Las siete obras
En un lapso de siete meses, llevaba escritas siete melodías, extrañas composiciones para ese loco tiempo, habían también otras siete obras incompletas a la que pronto se sumaria una sinfonía, obras enternecedoramente absurdas, pero de fuerte carácter a veces agónico, que predominaría hasta el final de sus días. Se dice que también uso unas cien nuevas palabras para expresar matices y expresión, algunas como “cafre” o “sicodileando”, también otra muy usada ahora: “delirando” y “a lo surrealista”, que se hicieron muy usuales. También su vida fue un torrente de experiencias delirantes y utópicas, un mundo nuevo para descubrir, así nació el, fue algo así como su lema personal, “el mundo esta nuevito”, aunque por lo contrario, el mundo estaba en su cenit, en lo mas alto de su decadente evolución. No fue problema para el, aunque por otra parte se decía que era un maldito plagiador, que era un zopilote, que sus composiciones carecían de sentido lógico y fue siempre tildado de clasista, pero no por detestar a otros grupos sociales, sino por estar encerrado en las normas clásicas. Viviendo atormentado, al final de su vida, casi como un ultimo respiro, se libero de su tormento interno, se libró del mal que se hacia el mismo al guardar sus obras mas extrañas(nadie nunca supo por que motivo guardó esas obras bajo siete llaves), nadie en el mundo, ni siquiera los escépticos habrían siquiera en sus sueños pensado algo así, que haya compuesto esas obras a los dieciséis años fue una información que remato los cerebros de los miles de atónitos espectadores después del estreno mundial de las siete extrañas obras, causaron tal remezón en el sub-inconciente de toda la población mundial, que en un delirio colectivo planetario el mundo no pudo aguantar mas y exploto en arrebatadas conductas ilógicas que en cosa de minutos causo la hecatombe mundial, universal y hasta plurigalaxial que dejo al universo entero reducido a una pequeña bolita de materia vital para el comienzo de un nuevo universo, con nuevas galaxias y nuevas razas, no fue sino hasta el “big-bang”(como lo llamaría una raza unos cuantos miles de billones de años mas tarde), que la vida pudo volver a nacer, pero siempre con un inevitable fin, esas siete obras de Mr. Otis.
Diego Ortiz
Extracto de :
“ensayo sobre mi familia y
Cosas momentáneas”
2008.
En un lapso de siete meses, llevaba escritas siete melodías, extrañas composiciones para ese loco tiempo, habían también otras siete obras incompletas a la que pronto se sumaria una sinfonía, obras enternecedoramente absurdas, pero de fuerte carácter a veces agónico, que predominaría hasta el final de sus días. Se dice que también uso unas cien nuevas palabras para expresar matices y expresión, algunas como “cafre” o “sicodileando”, también otra muy usada ahora: “delirando” y “a lo surrealista”, que se hicieron muy usuales. También su vida fue un torrente de experiencias delirantes y utópicas, un mundo nuevo para descubrir, así nació el, fue algo así como su lema personal, “el mundo esta nuevito”, aunque por lo contrario, el mundo estaba en su cenit, en lo mas alto de su decadente evolución. No fue problema para el, aunque por otra parte se decía que era un maldito plagiador, que era un zopilote, que sus composiciones carecían de sentido lógico y fue siempre tildado de clasista, pero no por detestar a otros grupos sociales, sino por estar encerrado en las normas clásicas. Viviendo atormentado, al final de su vida, casi como un ultimo respiro, se libero de su tormento interno, se libró del mal que se hacia el mismo al guardar sus obras mas extrañas(nadie nunca supo por que motivo guardó esas obras bajo siete llaves), nadie en el mundo, ni siquiera los escépticos habrían siquiera en sus sueños pensado algo así, que haya compuesto esas obras a los dieciséis años fue una información que remato los cerebros de los miles de atónitos espectadores después del estreno mundial de las siete extrañas obras, causaron tal remezón en el sub-inconciente de toda la población mundial, que en un delirio colectivo planetario el mundo no pudo aguantar mas y exploto en arrebatadas conductas ilógicas que en cosa de minutos causo la hecatombe mundial, universal y hasta plurigalaxial que dejo al universo entero reducido a una pequeña bolita de materia vital para el comienzo de un nuevo universo, con nuevas galaxias y nuevas razas, no fue sino hasta el “big-bang”(como lo llamaría una raza unos cuantos miles de billones de años mas tarde), que la vida pudo volver a nacer, pero siempre con un inevitable fin, esas siete obras de Mr. Otis.
Diego Ortiz
Extracto de :
“ensayo sobre mi familia y
Cosas momentáneas”
2008.
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